La Cooperativa Eléctrica de Pergamino detecta en promedio alrededor de 25 conexiones clandestinas por mes en distintos sectores de la ciudad. Se trata de una problemática persistente que no solo impacta en la estructura operativa de la distribuidora, sino que también afecta al conjunto de los usuarios y a la seguridad del sistema eléctrico que abastece a la comunidad. Desde la entidad explicaron que, gracias a un proceso sostenido de modernización y a la incorporación de nuevas tecnologías, se lograron avances significativos en la detección y reducción de estas prácticas. La implementación de sistemas de monitoreo, medición inteligente y análisis de datos permite identificar anomalías en el consumo y actuar con mayor precisión en zonas donde se registran pérdidas no técnicas. Las conexiones clandestinas, conocidas popularmente como “enganchados”, implican la utilización del servicio sin medidor o mediante la manipulación indebida de las instalaciones. Esta situación genera consumos que no se facturan, pero que igualmente deben ser absorbidos por el sistema. “Cada conexión irregular representa un costo que impacta de manera directa en la calidad del servicio y en la ecuación económica de la Cooperativa”, señalaron desde la institución. El trabajo tecnológico se complementa con operativos en territorio. A partir de la información que brindan los sistemas digitales, los equipos técnicos realizan inspecciones focalizadas, lo que permite optimizar recursos y mejorar la eficacia de los controles. Este enfoque integral no solo facilita la detección de conexiones irregulares activas, sino que también contribuye a prevenir nuevas situaciones. Desde la Cooperativa destacaron que este fenómeno no es exclusivo de Pergamino y se repite en numerosas ciudades del país, especialmente en contextos de dificultades económicas. Sin embargo, remarcaron que el uso indebido del servicio eléctrico conlleva riesgos severos, como cortocircuitos, incendios o accidentes, además de generar inestabilidad en la red y eventuales interrupciones del suministro que perjudican a los usuarios que cumplen con sus obligaciones. En paralelo, la entidad viene desarrollando campañas de concientización para informar a la comunidad sobre la importancia de contar con instalaciones seguras y regularizadas. “No se trata solo de una cuestión económica, sino fundamentalmente de seguridad”, indicaron, al advertir que cualquier intervención no autorizada en la red puede tener consecuencias imprevisibles. Una vez detectada una conexión irregular, se activa el procedimiento correspondiente que incluye la normalización del suministro y, cuando corresponde, la aplicación de sanciones previstas en la normativa vigente. Según explicaron, el objetivo principal es garantizar un servicio equitativo y seguro para todos los asociados. La detección de conexiones clandestinas forma parte de un plan más amplio de modernización de la Cooperativa Eléctrica de Pergamino, orientado a mejorar la eficiencia del sistema, reducir pérdidas y acompañar el crecimiento de la demanda energética de la ciudad. En ese marco, desde la sede de avenida Marcelino Ugarte reiteraron el llamado a los vecinos a regularizar su situación y a realizar denuncias anónimas ante casos irregulares. Opinión pública: el fortalecimiento de los controles y la inversión en tecnología muestran que la sustentabilidad del servicio eléctrico no depende solo de infraestructura, sino también del compromiso colectivo. Cuidar la red es una responsabilidad compartida que impacta directamente en la seguridad y en la calidad de vida de toda la ciudad. TAPA DEL DÍA – www.tapadeldia.com